Las mujeres se abren paso a codazos en el mundo deportivo. Sobre todo, tratándose de un deporte de combate y puños como lo es el boxeo. Por eso, conseguir que tu menor marca sea la plata es un logro que solo se reserva a auténticos titanes. La boxeadora británica Nicola Adams, puede presumir de encontrarse entre ellos con una carrera que la sitúa en la élite a sus 36 años.

Nicola nació en Leeds, West Yorkshire, el 26 de octubre de 1982 y, siendo una niña, se enamoró «accidentalmente» de este deporte al presenciar una clase de boxeo junto a su hermano. De él dice que “tenía un gran potencial, pero le intimidaron las exigencias de un trabajo físico tan duro”. Ella, en cambio, no veía otro camino más que el que la obligaba a luchar por su pasión.

Ganó su primer combate con tan solo 13 años y tardaría otros 4 en encontrar oponente. En 2001, se convirtió en la primera boxeadora femenina que representaba a Inglaterra. Además, mantuvo el título amateur por tres campeonatos consecutivos. Un segundo puesto fue suyo en el Campeonato Europeo de Boxeo Aficionado de 2007 y el Campeonato Mundial de Boxeo 2008 en la división de peso gallo. También consiguió el segundo lugar en el Campeonato Mundial de Boxeo 2010, en peso mosca.

Se haría con el oro en el Campeonato de Boxeo Amateur de la Unión Europea y en el Campeonato Europeo de Boxeo Aficionado (2011) antes de sus primeros Juegos Olímpicos (2012), en los que resultó imbatible, también en 2016. Solo ha conocido un parón importante en 2009 a causa de una lesión de espalda que le obligó a retirarse algunos meses.

Nicola ha respaldado activamente la financiación para el boxeo femenino, ya que ella misma se ha sacado las castañas del fuego trabajando para el Comité Olímpico Internacional o como extra de televisión en programas como ‘Coronation Street Emmerdale’ y ‘EastEnders’.

Además, es la primera persona abiertamente bisexual en ganar una medalla olímpica de oro en boxeo, por lo que ‘The Independent’ la nombró la persona LGBT más influyente en Gran Bretaña del año 2012. En su honor, podemos encontrar una placa conmemorativa y dos buzones dorados en la calle Cookridge de Leeds, su ciudad natal.