Con once temporadas, doce años en emisión y casi una hora cada capítuloLos vigilantes de la playa tuvieron a los jóvenes entre 1989 y 2001 pegados al sillón siguiendo las aventuras de unos socorristas; y ahora tú, seguro, estás haciendo lo mismo cada día a las 20:20 horas en XTRM. Pero ¿por qué triunfaron? ¡Os lo contamos!

  1. Santa Mónica, California

El sol, la playa y un puñado de socorristas atractivos es suficiente reclamo para una serie que, aparte de eso, poco más podía dar. ¿Quién no soñó en su adolescencia con pasar una tarde en esa magnífica playa (sin contar las muertes y ahogamientos)?

  1. Pamela Anderson

Pamela Anderson fue uno de los mayores reclamos de la ficción, además de uno de los mayores inconvenientes. Y es que actores como David Hasselhoff pusieron el grito en el cielo alegando que una portada de Playboy no podía funcionar en una serie que veían niños. Claro que los productores no lo vieron así.

  1. David Hasselhoff

El icono de los ochenta y noventa no hizo más que reafirmar su posición con casi 10 años siendo socorrista en Santa Mónica. El actor de El coche fantástico (1982) era el gancho masculino que la serie necesitaba para triunfar y, efectivamente, triunfó.

  1. Correr a cámara lenta

Criterios estéticos aparte, que Anderson, Hasselhoff y compañía corrieran a cámara lenta por la playa no era un recurso artístico, sino económico. Y es que el presupuesto de la serie era muy ajustado y, para llenar los 50 minutos de metraje de cada episodio, había que ralentizar las carreras.

  1. Rediseñando al héroe

Dejando a un lado que estos socorristas fueran capaces de desactivar hasta bombas nucleares, cambió el concepto de héroe respecto al clásico de capa y mallas. Estos señores y señoras llevaban un bañador, un salvavidas y su palmito, no necesitaban nada más para combatir lo que fuera.

  1. Drama + drama = drama

Y es que otra cosa no, pero viendo Los vigilantes de la playa teníamos drama asegurado. Cuando no moría un bañista moría un socorrista de alguna enfermedad, o una catástrofe natural invadía la playa californiana. Y si no, un cocodrilo gigante. Hubo imaginario para diez temporadas.

  1. Los bañadores rojos

Sin duda, el icono más reconocible de la serie. Han pasado 17 años desde que terminara y aún seguimos asociando los bañadores rojos a la serie estadounidense. De hecho, incluso marcas de ropa han sacado bañadores idénticos que, ¡sorpresa!, se han vendido como churros.

  1. I’m always here

En una época donde la nostalgia ochentera y noventera está a la orden del día escuchar I’m always here (tema principal de la temporada 3 a la 9) te traerá a la mente las miradas intensas y las carreras a cámara lenta de los vigilantes que conquistaron tu corazón tres décadas atrás.

  1. ¿Leonardo DiCaprio?

En efecto. El (no tan) pequeño Leonardo DiCaprio fue uno de los candidatos para encarnar al hijo de Hasselhoff en la ficción, pero el actor se opuso alegando que “Leonardo era demasiado mayor”, lo que acabó dándole el papel a Jeremy Jackson (que por aquel entonces tenía 9 años).

  1. La versión de la versión

Y es que aparte de Santa Mónica tuvimos versión Hawaii, película e intentos de parecer Corrupción en Miami y Expediente X. Todo valía si la audiencia no decía lo contrario y, como es evidente, no lo dijo.

Así, Los vigilantes de la playa son una de esas ficciones que quedarán en la memoria colectiva hasta el fin de los tiempos, y cuando se nos olvide reaparecerán los bañadores rojos para vivir siempre en el recuerdo. Vuelve a las cálidas playas de California cada día a las 20:20 en Canal XTRM… ¡y por partida doble!