Ya nos estamos acercando al ecuador de la temporada, y parece que ICE no está dispuesta a echar el freno. Una semana más, nos ha regalado un episodio de infarto -con uno de esos finales que nos dejan con la boca abierta-.

Empezamos por los hermanos Green, que después de encontrar un enorme y sofisticado diamante en bruto, deciden tallarlo. Pero el plan no queda ahí: van a tallarlo para crear una réplica exacta del Diamante de Anastasia, una vieja y valiosísima piedra preciosa.

Como ya comentamos en el episodio anterior, Cam está realmente interesado en acercar su postura con Lady Rah, pero esta de momento se muestra bastante reacia al posible acuerdo comercial. Sin embargo, Rah sí quiere acercarse al clan… Y es que, en este episodio descubrimos cómo está acercando posturas con Malcolm, el hijo de Cam.

Ava continúa con ganas de entrar en el negocio de una forma legal y segura, pero se topa -cómo no- con Cam. Después de enterarse de que su mujer tiene intenciones de separarse de él, no se lo piensa ni un segundo: amenaza a su esposa de muerte si le deja, y además le confirma que asesinó a su hermano con sus propias manos. Desde luego, una de las escenas más intensas y desagradables hasta la fecha.

La mujer, siendo consciente de que su vida ha caído en picado -y sin ver una salida fácil- decide tomar una decisión desesperada. Durante los últimos segundos del capítulo, podemos ver cómo se deja caer al vacío desde un puente y se suicida, mientras nosotros no podemos cerrar la boca de la impresión -¡¿WTF?!-.

Por último, pero no menos importante, ya sabíamos que la nueva amante de Jake es en realidad una persona infiltrada para descubrir todos los trapos sucios del negocio. Lo que nadie esperaba -ni ella misma- es que el amor que sienten el uno por el otro comienza a ser real… ¿Cómo terminará todo esto? Tenemos una semana para hacer suposiciones, porque el próximo miércoles a las 22:55h, ICE regresa con más fuerza que nunca.