Sin duda, Eli Roth se ha convertido en uno de los referentes del cine de terror actual. Su gráfico y explícito estilo visual han asociado su nombre al terror contemporáneo y a algunas de las escenas más gamberras y sangrientas del cine del género.

Junto con Alexandre Aja, Robert Rodríguez, Rob Zombie o James Wan, Eli Roth revolucionó el género de terror a inicios de la década de los 2000, actualizando esa herencia del cine de serie B de bajo presupuestos, producido mayoritariamente en Italia, de los años 70 y 80, y reciclándolo en un modelo contemporáneo, para las nuevas generaciones. Por ello, queremos recordar su filmografía más selecta. El champán etiqueta roja del director.

1. Cabin Fever (2002)

Eli Roth mostró su propia visión sobre virus mortales y canibalismo en Cabin Fever, una propuesta que combinaba terror, gore y comedia. Una película con la que Rider Strong, el mítico Shawn de Yo y el mundo, continuaba su carrera en el género. La película le gustó mucho a Peter Jackson, que en 1992 ya revolucionara el cine splatter y de zombies con Braindead (Tu madre se ha comido a mi perro). Al director neozelandés le gustó tanto Cabin Fever que detuvo el rodaje de El Señor de los Anillos: El retorno del rey (2003) en tres ocasiones para proyectar la película de Eli Roth a todo su equipo. Eso sí que es tener el apoyo de un compañero.

 

2. Hostel (2005)

Tras el éxito de Cabin Fever, Eli Roth consiguió la ayuda de un cineasta que quedó fascinado con su ópera prima. ¿Su nombre? Quentin Tarantino. Fue el director de Pulp Fiction (1994) el que le aconsejó que su segunda película fuese una idea original, en ese momento Roth tuvo varias propuestas para dirigir los remakes de La última casa a la izquierda, La niebla y La matanza de Texas. y así encaró Hostel. Uno de los factores que hizo que el largometraje fuese un éxito de taquilla fue su realismo, las escenas en las que se asesinaba a los ingenuos turistas que acababan en el particular hostal fueron rodadas en un área abandonada de un hospital psiquiátrico de Praga que llevaba cerrada 50 años. El lugar era tan espeluznante, que Eli Roth contrató a un cuarteto de cuerda para que tocase música clásica en la filmación y que fuese más acogedora.

 

3. Hostel 2 (2007)

El triunfo de Hostel en taquilla le permitió a Eli Roth crear su primera saga de terror gore. Dos años después llegó la secuela, Hostel 2, que fue más brutal y sanguinaria, algo que parecía imposible. Tan explícitas eran sus escenas, que su estreno en salas de cine fue prohibido en algunos países. En esta segunda parte el director mostró su inspiración por el cine de terror de los años 70 y 80 al contar con la presencia de varias estrellas de las películas de esa época como Edwige Fenech y Luc Merenda, que salieron de sus respectivos retiros para participar en Hostel 2, así como también el cameo de Ruggero Deodato, el director de la polémica Holocausto caníbal (1980). Cuatro años después llegó a los cines Hostel 3, en la que Eli Roth solo fue ya productor ejecutivo.

4. El infierno verde (2013)

Eli Roth quiso hacer un homenaje a las películas italianas de terror caníbal de los años 70 y 80, especialmente a Holocausto caníbal, cuya polémica sigue fascinando a los amantes del género. El infierno verde tampoco estuvo exenta de controversia al retratar a los indígenas del Amazonas peruano como salvajes caníbales. La película fue criticada por la organización Survival International, que lucha a favor de los derechos de los pueblos indígenas. Por otro lado, los nativos que aparecieron en la película, según mostró la propia producción de la cinta, nunca habían visto un filme. Cuando Eli Roth les hizo ver Holocausto caníbal, pensaron que se trataba de una comedia o parodia.

 

5. Toc Toc (2015)

Aunque Eli Roth se ha convertido en uno de los principales del cine de terror gore del nuevo milenio, el cineasta lleva una temporada innovando, dirigiendo la cinta familiar gótica La casa del reloj en la pared (2018) o el thriller de acción El justiciero (2018). Pero antes dio una última pincelada al horror con Toc toc. Esta fue la primera vez para varias cosas: era el primer remake que Eli Roth dirigía, al ser una nueva versión de Death Game (Las sádicas) (1977), dirigida por Peter S. Traynor; también supuso la primera incursión en el cine de Hollywood de la actriz hispano-cubana Ana de Armas, que compartió cartel con John Wick, o lo que es lo mismo, Keanu Reeves.

Cuando el cine de Eli Roth llame a vuestra puerta pensad bien si abrirle, quizá se quede con vosotros hasta la eternidad. Avisados quedáis…