¿Te has quedado con ganas de más Blood Drive ? Mientras esperas para ver el episodio 6 el próximo miércoles 12 a las 22:55 en XTRM, te traemos un resumen calentito, literalmente, del episodio 5.

Si en un principio os recomendamos tener a mano el paraguas, tras ver el quinto episodio casi que mejor vamos comprando también el chubasquero. Partimos de la base de que el título de esta quinta entrega es The F…ing Dead, ¿os imagináis por dónde van los tiros?

El episodio abre con el gran Slink ,el maestro de ceremonias más retorcido y protagonista de su propio show al más puro estilo años 50 (llamado ‘Los Slinks’). Tranquilos, porque esta suerte de ‘I Love Lucy’ no tarda mucho en dar paso al sangriento y (sobre todo) pringoso preludio de lo que serán los próximos 40 minutos.

Por si esto fuera poco, durante el capítulo la trama se aleja de las carreteras habitualmente pobladas por vehículos a base de sangre y vísceras para meterse en dos de los lugares más turbios que nos hayamos podido imaginar hasta el momento: El Club Mayhem y el Suck Bus.

Mientras, nuestros personajes de carne y hueso, Arthur y Grace, llevan a cabo un interrogatorio a Slink. O más bien, una intenta sacar información sobre el paradero de su hermana a golpes mientras el otro mira y, más tarde, intenta entretener a la masa iracunda y “hambrieta” del Club. Al tiempo, encontramos al compañero de Arthur, Christopher, cautivo en Heart Enterprises y recién “mejorado” gracias a los esfuerzos de la endiabladamente programada Aki.

Pero el plato fuerte, sin duda, es el tándem formado por Jack y Diane, a los que se refieren como “los gemelos”, y que no tienen nada que envidiar a cualquier otra pareja de hermanos puritanos, y a la vez incestuosos, que hayamos vistos en otras series o películas. Víctimas, y únicos supervivientes, de uno de los experimentos de Slink, buscan venganza contagiando el virus del que son portadores. Una plaga sexual mortal que consta de tres fases (cada una más bizarra que la anterior) y que culmina en la mayor orgía zombie (eso sí, sin “final feliz”).

“¡Grace, tienes que hacer que foll**!” exige Arthur, que también ha sido infectado. Como no podía ser de otra manera, la cura para el virus solo se obtiene si los hermanos, que han estado reprimiendo sus deseos, consuman su amor. El resultado final, a estas alturas, no es inesperado. Desmembramiento y “eyaculación” de la cura. Tal que así.

¡Nos vemos cada miércoles a las 22:55 en un nuevo episodio de Blood Drive!