¿El último episodio de Blood Drive te ha hecho peguntarte qué coj**** acabas de ver? Si no llevas preguntándote eso desde el primer episodio, probablemente no ha sido esta serie la que has estado viendo.  Podríamos decir que “Rise of the Primo” reúne todos y cada uno de los clichés que nos han ido colando descaradamente a lo largo de esta “carrera”. Aunque siempre son bienvenidos si les acompaña una masacre sin control.

Arthur y Grace son muy felices… durante unos dos minutos y hasta que Slink les devuelve a la realidad: la última Carrera Sangrienta. Sin coches. Sin kilómetros que recorrer. Solo el mayor abanico de armas cortantes y punzantes y un campo de batalla.

Domi y Cliff vuelven a aparecer en escena para acabar el uno con el otro a machetazos, incapaces de imaginar una vida más feliz que la que les ha dado la carrera. Arthur se niega a matar y el mandamás de Heart utiliza a Grace como chantaje. Aquí es dónde nos planteamos que pueden habernos echado algo en la bebida… sí, aun estando en el sofá de nuestra casa… solos.

Se dice que el karma siempre vuelve. O, en este caso, Karma a secas. El hecho de que la hermana de Grace este viva no es la gran sorpresa. Pero si lo es el hecho de que salga del cuerpo del director de Heart como si este solo fuese un disfraz de goma y sangre.

Resentida con Grace por, según ella, haberla abandonado, Karma finge matarla para provocar la ira de Arthur. La sed de sangre de la que ya le advirtió Slink en los primeros episodios se apodera de él y provoca la mayor masacre hasta la fecha (¿quién lo hubiera dicho?). Grace acaba matando a su hermana y Arthur pierde la cabeza al convertirse en el campeón absoluto de la Carrera Sangrienta.

Mientras, Christopher decide volver a por Aki para infiltrarse en Heart y desactivar su sensor de proximidad. En esas están cuando descubren el “Reclamador de Almas”, un instrumento indescriptible que devuelve a Karma a la vida

No te pierdas un nuevo episodio de Blood Drive el próximo miércoles 23 a las 22:55 solo aquí, en XTRM.